Hemos querido integrarla como una intervención temprana dirigida al alumnado de Educación Infantil y al alumnado con Trastorno del Espectro Autista (TEA), ya que el contacto con el animal reduce los niveles de ansiedad, favorece la atención sostenida y actúa como un extraordinario catalizador del lenguaje, la motricidad y la empatía.
Queremos acercaros a la importancia de la Terapia Asistida con Animales. Los perros se convierten en el estímulo para despertar el interés y la motivación de nuestro alumnado.
La TAA es una disciplina científica con gran impacto en la salud física, mental y emocional de las personas. Numerosos estudios han demostrado que el simple acto de acariciar a un animal reduce los niveles de cortisol —la hormona del estrés— y aumenta la producción de oxitocina, dopamina y endorfinas, relacionadas con el bienestar emocional.
Aunque las intervenciones pueden realizarse con distintas especies, vamos a centrarnos en gatos, perros y caballos, considerados hoy grandes co-terapeutas de la medicina y la intervención moderna.
El gato representa la calma, la sutileza y el respeto por el espacio y los tiempos. La gatoterapia —terapia asistida con felinos— se ha consolidado, junto con las intervenciones asistidas con perros y caballos, como una herramienta clínica con resultados muy positivos, especialmente en ámbitos relacionados con la salud mental y el acompañamiento en residencias.
El ronroneo posee además un valor terapéutico singular, ya que su frecuencia sonora produce efectos relajantes y beneficiosos demostrados científicamente. El perro es, por excelencia, el animal de intervención social y hospitalaria. Su principal poder terapéutico reside en la ausencia total de juicio: un perro no ve discapacidades, trastornos ni cicatrices; simplemente ve a una persona con la que relacionarse.
Se ha convertido en un gran aliado en el ámbito de la salud mental y el apoyo emocional, especialmente en tratamientos relacionados con la depresión, los trastornos de ansiedad, el trastorno de estrés postraumático o las fobias. En residencias de personas mayores ayuda a combatir la soledad, estimula la memoria y favorece la motricidad fina mediante actividades sencillas como cepillarle o colocarle el collar.
La Educación Asistida con Animales (EAA) ha demostrado ser un recurso pedagógico vivo capaz de reducir la ansiedad social, eliminar miedos y fomentar la motivación intrínseca del alumnado. Estas dinámicas están especialmente diseñadas para estudiantes con dificultades de conducta, problemas de integración social, Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) o Trastorno del Espectro Autista (TEA).
No podemos olvidar tampoco el importante papel de los profesionales que intervienen en estas terapias:
- El terapeuta o experto clínico: profesional del ámbito de la salud o de la educación —psicólogo, fisioterapeuta, terapeuta ocupacional, logopeda o docente— encargado de definir los objetivos terapéuticos y evaluar los avances alcanzados.
- El técnico o guía en Intervenciones Asistidas con Animales: especialista en etología, modificación de conducta y adiestramiento animal. Su función consiste en manejar al animal, garantizar la seguridad de las sesiones y velar por su bienestar físico y emocional.
La Terapia Asistida con Animales no es una moda pasajera ni una simple alternativa terapéutica. Es el reconocimiento científico de un vínculo biológico y emocional que acompaña al ser humano desde el origen de los tiempos.
Rosa Calvillo Cotolí
Profesora de Ed. Infantil del
colegio San Antonio de Padua
Técnica en “competencia en adiestramiento base y educación canina nivel 2”