En el Colegio San Antonio, los avances tecnológicos no son un fin en sí mismos, sino una oportunidad para abrir caminos de igualdad y futuro. En un entorno marcado por la diversidad y por la presencia de familias con recursos muy limitados, la innovación educativa se ha convertido en un acto de justicia y de amor. Desde esta convicción, nuestro centro ha emprendido un apasionante proyecto de incorporación progresiva de la robótica educativa, como parte del Programa Código Escuela 4.0 de la Comunidad de Madrid y del Ministerio de Educación y Formación Profesional, donde se pretende potenciar las competencias digitales del alumno dentro del marco legislativo vigente.
Durante el curso 2025–2026, el Colegio San Antonio está realizando un paso decisivo hacia la integración de la robótica y el pensamiento computacional en la vida escolar. Este año se trabaja de forma experimental y transversal en las aulas, como preparación para el próximo curso, en el que se pretende implantar la robótica como una asignatura específica en uno de los cursos de Educación Primaria.
El proyecto nace con un propósito muy claro: que todos los alumnos, sin excepción, puedan desarrollar las competencias digitales del siglo XXI, sin que ello suponga un coste económico para sus familias. Gracias a las dotaciones tecnológicas proporcionadas por la Comunidad de Madrid —como los kits Tale Bot, True True, Nezha Inventor’s Kit y Micro:bit Go—, nuestros alumnos pueden aprender a programar, diseñar y construir de forma lúdica, creativa y significativa.
La tecnología al servicio de la persona. En un colegio como el nuestro, donde más del 90 % del alumnado procede de familias inmigrantes y con importantes dificultades socioeconómicas, hablar de robótica es mucho más que hablar de tecnología. Es hablar de inclusión, de dignidad y de oportunidades reales de futuro.
Cada sesión de robótica se convierte en un espacio donde los niños y niñas aprenden a pensar, a colaborar, a equivocarse y a perseverar, descubriendo que el error es parte del aprendizaje y que el conocimiento se construye juntos. Desde Infantil hasta Primaria, los robots Tale Bot y True True permiten iniciarse en el pensamiento computacional sin necesidad de pantallas, a través de la programación por secuencias y el juego manipulativo. En los cursos superiores, con Nezha y Micro:bit, el alumnado avanza hacia proyectos más complejos, combinando la programación por bloques con la resolución de retos vinculados a los contenidos curriculares de Ciencias Naturales, Matemáticas o Educación en Valores , entre otras áreas.
Un claustro comprometido y en formación.
Este proyecto no sería posible sin el entusiasmo y la preparación del profesorado. Durante el pasado curso y el inicio del actual, el equipo docente del Colegio San Antonio ha recibido formación específica en robótica educativa, pensamiento computacional y metodologías activas, acompañados en todo momento por el coordinador del programa Código Escuela 4.0 designado por la Comunidad de Madrid. El claustro ha entendido que la robótica no es un añadido, sino una forma distinta de enseñar y aprender, que fomenta la autonomía, la creatividad y el trabajo cooperativo.
Educar en la línea del Evangelio y de San Francisco.
Integrar la robótica en un colegio franciscano no significa alejarnos de nuestros valores, sino vivirlos de una manera actual. San Francisco de Asís nos enseñó que todo lo creado tiene valor, que el conocimiento debe estar al servicio de la vida y que la fraternidad se construye desde el respeto, la colaboración y la sencillez. Nuestros alumnos aprenden a programar, sí, pero también aprenden a escuchar, a esperar su turno, a cuidar el material y a ayudar a su compañero. Cada robot que se mueve en el aula es también un símbolo de movimiento interior, de crecimiento personal y comunitario.
Luis Tomás, Coordinador TIC del Colegio San Antonio, Madrid